martes, 28 de febrero de 2017

ORDOÑO II rey de León


ORDOÑO II

De los tres hijos nacidos del matrimonio de Alfonso III y Jimena, García I, Ordoño II y Fruela II, he tomado a este como continuador de la estirpe que nos hace continuar el camino, puesto que su hermano mayo García I no tuvo descendencia. Es Ordoño II el segundo rey de León, ya que su hermano mayor García I que fue el primero le precedió en el trono. Es pues el quinto de esta serie.



Nace Ordoño aproximadamente en el año 871, siendo bautizado como Ordoño en honor a su abuelo paterno Ordoño I. La primera referencia clara data del año 879, en la que Alfonso III llega a un acuerdo con la familia Banu Qasi, para cederles la custodia de su hijo ad nutriendum a los descendientes de Musa ibn Musa, Ismail y Fortún, residiendo durante tres años en la ciudad de Zaragoza. Rotas las relaciones entre Alfonso III y los hijos de Musa, regresó a la corte asturiana.



En los años siguientes completó su formación y adiestramiento militar, mucho debió aprovechar para que su padre la otorgara mayor numero de responsabilidades, en detrimento de su hermano mayor García, el cual siempre sintió celos.



En el año 896 contrae matrimonio con Elvira Menéndez, perteneciente a una de las más importantes familias gallegas de la época, es nombrado gobernador de Galicia en 897, donde pronto da muestras de sus grandes dotes como gobernador, impuso su autoridad y sometió a tributo a todas las ciudades, por lo cual  no encontró dificultades en su gobierno. Hacia el 908 dirigió una expedición contra la ciudad de Sevilla, asolando la barriada de Regel y obteniendo un importante botín.



En el 909 su hermano García se rebeló contra su padre Alfonso III, obligándole a dejar el poder,
parece ser que Ordoño no influyó ni a favor ni en contra, aunque salió beneficiado ya que el 7 de junio de 910 se reunió con todos los condes gallegos, que le juraron lealtad. De facto fue rey de Galicia, aunque no adoptó el título hasta la muerte de su padre. Durante el tiempo que fue rey en Galicia continuo con los métodos empleados como gobernador, llevó a cabo la repoblación de Lugo, y en el 913 inició una nueva campaña contra al-Andalus, obteniendo una importante victoria en la ciudad de Évora. Mantuvo una buena relación con su hermano Fruela, futuro Fruela II, no así con García que nunca le perdonó su proclamación como rey de Galicia.



Urdun ibn Adfuns, llegó a Évora el 19 de agosto del 913 con un ejército de treinta mil hombres, penetrando en la ciudad a través de un basurero que había junto a las murallas y saqueándola. En un solo día causo la muerte del gobernador Marwan Abd al-Malik y los setecientos hombres que componian la guarnición y capturó a cuatro mil personas entre mujeres y niños, con los que emprendió el regreso al día siguiente de su llegada a Évora.



Según la crónica Silense, a la muerte de García I, a la muerte de García I, la asamblea de magnates le eligieron rey del reino de León, aunque antes de trasladarse a su capital, en el verano del 914 realizó una expedición por tierras de Mérida y Badajoz que se desarrolló con éxito, tras unos días de descanso en Tierra de Campos, aquejado de fiebres, se dirigió a Compostela en lugar de hacerlo a León ante el temor de una próxima muerte, para pedir la protección del apóstol Santiago. Tras su recuperación acudió a León donde, por fin, fue coronado.



Pero Ordoño II ansiaba entras en combate nuevamente y así en el año 916, rebasa la línea del Guadiana y obtiene una nueva victoria ante los Extremeños, que habían sido reforzados por tropas cordobesas. Humillado el emir reunió un nuevo ejército en el 917 para atacar las fronteras cristianas, puesto sobre aviso, Ordoño presento batalla atacando su campamento en San Esteban de Gormaz (Castromoros), lbatalla de Castromoros es uno de los hitos de la historia medieval española. Las crónicas cristianas refieren que los leoneses causaron tantas bajas a sus enemigos que desde la orilla del rio Duero hasta el castillo de Atienza todo el territorio estaba cubierto de cadáveres, entre estos estaba Hulit Abulhabat comandante de las fuerzas musulmanas, emprendiendo el ejército musulmán, derrotado, el regreso el 4 de septiembre.



La moral de sus hombres estaba en un punto óptimo y en la primavera del 918 ataca la ciudad de Nájera junto a Sancho Garcés I de Navarra, obteniendo un cuantioso botín en Nájera y Tudela, pero sufriendo una tremendo revés en la batalla de Mutonia, no cundió el desanimo en Ordoño y en octubre del 919 organizó una nueva campaña siendo obligado a replegarse por el ejército cordobés. Pero Abd al-Rahman III estaba cansado de las incursiones cristianas y así el 23 de abril de 920 partió de Córdoba con un poderoso ejército, enfrentándose a Ordoño y su aliado Sancho Garcés en la batalla de Valdejunquera, donde obtuvo una importante victoria. Repuesto rápidamente el ejército cristiano, se dirige a Guadalajara, obteniendo un cuantioso botín, tras lo cual se dirige a Zamora donde recibe la triste noticia del fallecimiento de su esposa.



Sin tiempo para reponerse de la perdida, marcha hacia Castilla para sofocar la rebeldía de algunos condes. Llegado a Burgos convoca una reunión en Tejar, apresando a los condes Nuño Fernández, Aboldomar Albo y su hijo Diego, y Fernando Ansúrez, por no haber acudido al combate en la batalla de Valdejunquera. Por estas mismas fechas vuelve a contraer matrimonio, esta vez con una joven llamada Aragonta González, repudiándola poco después por no ser de su agrado.




Llega un pequeño periodo de descanso donde hace donaciones para la catedral de Santiago, repobló algunos territorios y fundó nuevos monasterios. Pero a finales del verano del 923 decidió respaldar al monarca navarro en sus planes de atacar las fronteras de Viguera y Nájera. Ambos monarcas obtienen excelentes resultados y Ordoño II, pletórico, restaura el monasterio de Santa Coloma de Nájera. Las relaciones con Sancho Garcés no pueden ser más cordiales y se acuerda el matrimonio de Ordoño con una de sus hijas, doña Sancha, convirtiéndose ese mismo año 923 en su tercera esposa.



Pero este matrimonio solo durará unos meses pues Ordoño II muere por causas naturales el 20 de junio de 924, estando en su amada ciudad de Zamora. Sus restos mortales fueron trasladados a León y enterrados en la iglesia del Salvador. Pocos días después su hermano Fruela II se proclamó rey, con gran disgusto de los hijos de Ordoño, que se refugiaron en Galicia por un tiempo.

ALFONSO III rey de Asturias


ALFONSO III

Alfonso III es el duodécimo rey de Asturias y el cuarto de esta serie. Se cree que nació en Lugo, aunque otras fuentes dicen que nació en Santiago, en el año 848. Era hijo de Ordoño I y de Muniadona o Muña. El 1 de enero de 850 a la muerte de su abuelo Ramiro I, su padre Ordoño I decide partir hacia Oviedo, donde comenzó su educación para rey hasta que en 862, una vez que su padre consideró que reunía las condiciones necesarias, parte de nuevo para Galicia, esta vez como gobernador. En el 866 entró por primera vez en combate contra normandos y árabes.


Muere Ordoño el 27 de mayo de 866, heredando Alfonso todas sus posesiones. Confiando en que los nobles astures respetaran sus derechos, permaneció en Galicia hasta dejar en orden todos los asuntos en Galicia. Nada más iniciar el viaje le llegaron noticias de que Fruela Vermúdez se había proclamado rey en su ausencia. Alfonso decidió dirigirse a Castilla y pedir ayuda al conde Rodrigo, el cuál le ayudo a organizar un ejército con que dirigirse a Oviedo. Ante la presencia de este poderoso ejército Fruela fue traicionado y asesinado, gracias a lo cual Alfonso fue coronado a finales de 866 en la Iglesia del Salvador.


Llegado al poder intentó organizar la administración y los desajustes ocasionados por Fruela, pero
estaba claro que no podría gozar de tranquilidad, ya que a principios de 867 los vascones, acaudillados por Eylón se sublevaron. Alfonso actuó con rapidez y sus enemigos se vieron obligados a rendirse y entregar a su líder.


En el 868 se enfrenta por primera vez a los ejércitos musulmanes acaudillados por al-Mundir, hijo de Muhammad I, en las cercanías de León, logrando una importante victoria, tras lo cual dirigió su ejército al Bierzo donde también derrotó a sus enemigos.


Con 21 años había llegado el momento de contraer matrimonio y dar un heredero a la corona. Decide casarse con Jimena, hija del rey de Navarra García I Iñiguez, matrimonio del que nacerán tres futuros reyes: García I, Ordoño II y Fruela II.


En el año 870 reunió un poderoso ejército, para acudir en auxilio de Mérida, en Astorga. Tomando la Vía Lusitana cruza con sus hombres el Duero, se apodera de Antena y concluida la campaña se dirige de regreso a Galicia, donde gracias al cuantioso botín obtenido reanuda las obras de la catedral de Santiago y acomete  obras del monasterio de Sahagún. Ya en Oviedo en el 873 mejora las murallas de la ciudad y emprende la repoblación de Chaves, Braga y Oporto. En el 874 el conde Flacidio se subleva en Lugo y Alfonso III controló rápidamente la situación.


En el 878 Hasim ibn Abd al-Aziz decide emprender una nueva expedición que cae en una emboscada en la batalla de la Polvorosa. Alfonso los persigue y les vuelve a derrotar en Valdemora. Los enfrentamientos se reactivan en el 881, ya que el gobernador de Badajoz se propone conquistar Coimbra, Alfonso reúne un ejército y libera la ciudad, no contento con ello atacó Mérida y derrotó al gobernador de Sierra Morena.


Pero Alfonso III tiene necesidad de repoblar los territorios conquistados y finalmente en septiembre de 883 envía a un clérigo mozárabe a firmar las paz con el emir de Córdoba, llevadas a buen término las gestiones continua repoblando la Tierra de Campos, engrandeciendo así el futuro condado independiente de Castilla. Llevo a cabo la repoblación de Castrojeriz y fundó la ciudad de Burgos. Pero la tranquilidad conseguida allende sus fronteras no tuvo reflejo en el interior y tuvo que acabar con las sublevaciones internas como la del noble leonés Hanno y la de su homónimo gallego Hermenegildo Pérez.


Su hijo predilecto Ordoño, tras ser nombrado gobernador de Galicia, se proclamó rey del territorio en el año 897. No preocupó esta circunstancia a Alfonso y así en el año 899 acudió a Santiago a presidir la consagración de la primitiva catedral.


Debido a las repoblaciones efectuadas fijó la frontera de su reino en las orillas del río Duero. Pero fue entonces cuando se vió en la obligación de proteger los territorios frente a las tropas de Ahmed ibn Moawia y el rebelde Abu al-Asserraj, que pusieron cerco a Zamora. Alfonso III acudió en su auxilio. Los desacuerdos entre los musulmanes le facilitaron las cosas, capturó a Ahmed ibn Moawia y mandó que le degollaran, continuando hacia Toledo para reafirmar su autoridad, consiguiendo importantes tributos.


Llega a continuación un periodo de tranquilidad, ya que entre los años 905 y 909 permanece casi continuamente en Oviedo, presidiendo el 20 de enero de 905 la inauguración de la catedral, la rehabilitación del monasterio de San Cosme y San Damián y la iglesia de San Miguel de Escalada. Pero la tranquilidad se vería rota de nuevo, puesto que en el 909 su hijo primogénito García se sublevó. Ordoño decidió frenar las ambiciones de éste poniendo cerco a Zamora donde se había refugiado, haciéndole prisionero. Este castigo fue mal considerado por la familia, que se puso en contra del monarca, viéndose obligado a repartir el territorio entre sus hijos y abandonar el poder.

García I será proclamado rey de León; Ordoño II rey de Galicia, y posteriormente a la muerte de su hermano García I, será también rey de León; Fruela II rey de Asturias y posteriormente de León; Gonzalo, arcediano de la Catedral de Oviedo y por último Ramiro.


Alfonso murió el 20 de diciembre de 910 en la ciudad de Zamora a la edad de 62 años, posiblemente a causa de una pulmonía. Sus restos fueron depositados en la catedral de Astorga hasta que fueron trasladados a la iglesia de Santa María de Oviedo y posteriormente, desde el siglo XVII instalados en el Panteón Real de la Catedral de Oviedo.

ORDOÑO I rey de Asturias


Ordoño I

Es el undécimo rey de Asturias y el tercero de nuestra serie. Nace en Oviedo en el año 821, fue hijo de Ramiro I y paso sus primeros años en la corte del protector de su padre Alfonso II el Casto. En el año 830 toda la familia se traslada a Lugo, pues su padre había sido nombrado gobernador por Alfonso II, y es aquí donde adquiere su educación y formación militar.

En el año 842 Ramiro I acude a las Vardulias para contraer matrimonio con su segunda esposa, Paterna, encomendándole las funciones de gobernador en su ausencia. Poco después llegó desde Oviedo la noticia de la muerte de Alfonso II, y todo parecía indicar que la proclamación de Ramiro sería inminente.

Siendo gobernador con tan solo 26 años, en el 847 Ordoño contrajo matrimonio con una hermana del conde del Bierzo, Gatón, llamada Muniadona o Muña. Esta unión fue fecunda, al parecer Ordoño fue padre en seis ocasiones.

El 1 de enero de 850 muere Ramiro I en Oviedo, sucediéndole Ordoño sin ningún problema o violencia. Poco después tuvo que hacer frente a la sublevación de los vascones apoyados por Banu Qasi. Ordoño sometió a los rebeldes, pero antes de regresar a Oviedo tuvo que hacer frente a un ejército que atacaba las Vardulias, obligándole a regresar a al-Andalus.

.Su reinado coincidió con el emir cordobés Muhammad I, y Ordoño I supo aprovechar la anarquía que se apoderó de al-Andalus en los últimos años de Abd al-Rahman II y los primeros de Muhammad I. En el 854 Toledo se sublevó y Ordoño envió un ejército mandado por su cuñado Gatón, conde del Bierzo. La campaña no tuvo éxito siendo derrotados los ejércitos toledano y asturiano en la batalla de Guadalacete por Muhammad I. Las perdidas cristianas no debieron ser importantes pues el conde del Bierzo participó en otras campañas y Toledo siguió siendo independiente.

En el emirato aparecen fuerzas dispuestas a independizarse, tal es el caso de la familia Banu Qasi, que con Musá ibn Musá, hermanastro de Iñigo I de Pamplona, consiguió extender sus dominios por Tudela, Huesca y Zaragoza. Mandó construir una fortaleza en Albaida (actual Albelda). Ante el peligro de que los vascones se pudieran unir a Banu Qasi en su contra, reorganizó Ordoño su ejército y comenzó el asedio de la nueva fortaleza. Musa ibn Musa acudió en auxilio de los suyos siendo derrotado y herido, en Laturce. Ordoño arrasó la fortaleza.

Musa II se repone pronto, acordando el matrimonio de una de sus hijas con Firac, gobernador de Guadalajara, pero fue asesinado por su yerno en 862. Nada tenía que temer Ordoño de los Banu Qasi, pues el hijo de Musa, Lope ben Qasi, se le sometió, pudiéndose dedicar a ampliar sus territorios. Muhammad I no podía consentirlo y en el 863 reanudó las aceifas. Un poderoso ejército dirigido por su hijo Abd al-Rahman y por Abd al-Malik ben al-Abbas, penetró en Álava y Castilla devastándolas. Ordoño I trató de detenerlos en Pancorbo, pero fue derrotado. En 865 otra aceifa más poderosa saqueó La Bureba y se apoderaron de la fortaleza de Añana, el conde Rodrigo trató de detenerlos, pero tras una lucha encarnizada en la batalla de La Morcuera le infligieron una tremenda derrota, regresando a Córdoba cargados de botín.

Entre los años 858 y 861 los vikingos atacaron las costas gallegas, al ser rechazados se dirigieron a al-Andalus. Apercibidos los cordobeses apresaron naves en el Algarve, se dirigieron entonces a la desembocadura del Guadalquivir, donde no pudieron desembarcar, se dirigieron entonces a Algeciras, que incendiaron. Luego una parte de la flota se dirigió a las Islas Baleares y otra a Murcia, atacando Orihuela, remontando a continuación el río Ebro.

El 27 de mayo moría Ordoño I en Oviedo, los últimos años imposibilitado a causa de la gota. Recibió sepultura en el panteón de reyes de la capilla de Nuestra Señora del Rey Casto de la catedral de Oviedo, en el que también fue sepultada su esposa Nuña.

RAMIRO I rey de Asturias


RAMIRO I


Cronológicamente este es el décimo rey de Asturias, pero en el caso que me ocupa es el segundo de la estirpe que llegará hasta nuestros días.

Como casi todos los primeros reyes de Asturias, su fecha de nacimiento es algo incierta. Es muy probable que naciera en Oviedo en el año 792. Como vimos en el post referido a Bermudo I, su padre, fue educado por Alfonso II el Casto, quien en premio a la fidelidad de Bermudo una vez abdicado, nombro a Ramiro su heredero. Como veis saltamos de Bermudo I a Ramiro I (padre e hijo) y obviamos a Alfonso II, que también reinó por no ser hereditario, y si electivo, costumbre esta en Asturias hasta el paso de Bermudo I a su hijo Ramiro I. Pero la obtención de la corona por parte de Ramiro no fue algo sencillo, Neopociano noble asturiano que era conde de palacio y se la disputaba, por lo que en el año 842 Ramiro que se encontraba en Vardulia, reclutó un ejército en Lugo y le derrotó en las proximidades del rio Narcea, siendo proclamado rey el 12 de junio de ese mismo año.

Ramiro contrajo matrimonio en el 820 con una dama de origen gallego, de la que no tenemos más datos que posiblemente se llamara Urraca, tampoco las crónicas nos dicen cuántos hijos nacieron de este matrimonio, parece cierto que al menos Ordoño I y Aldonza fueron hijos de Ramiro y Urraca.

Una vez instalado en el trono intento evitar nuevas sublevaciones colocando hombres de su confianza en los primeros puestos de la corte, y aplicando la justicia con extrema dureza. A pesar de sus esfuerzos no pudo gozar de tranquilidad por mucho tiempo, pues en el 843 los piratas normandos atacaron Oviedo, donde fueron derrotados, trasladándose entonces a atacar el Farum Brecantium (Betanzos), donde una vez más fueron derrotados, perdiendo hombres y naves, lo cual les hizo reembarcar de nuevo, esta vez rumbo a Sevilla, donde causaron grandes destrozos según cuenta Ibn Hayyan, en su Almuqtabis.

Ramiro también tuvo que hacer frente a problemas en el interior por las rebeliones de algunos magnates de su corte. Uno fue Aldroito, al que ordeno que le sacaran los ojos y otro Piniolo al que mató con la espada junto a sus siete hijos. No cabe duda que Ramiro I era un rey con mucho carácter, buen temple y mano dura.

Ibn al-Athier, cuenta que en septiembre de 845, un ejército musulmán penetró en Galicia, llegando a sitiar León, la cual abandonada por la noche, fue saqueada y destruida, aunque no pudieron doblegar sus murallas. Un año después otra expedición musulmana para evitar que Ramiro I repoblara León, evitando así frenar el intento expansivo de Ramiro. Aún realizarían otra incursión, encabezada por Al-Mundir, llegando hasta Álava, aunque en líneas generales Ramiro I logró salir victorioso de sus enfrentamientos con los cordobeses.

Después de descansar de las guerras civiles, edificó varios edificios de piedra y mármol en la falda del monte Naranco, uno de estos edificios es una iglesia en memoria de Santa María, Santa María del Naranco, y otras como San Miguel de Lillo o Santa Cristina de Lena.

Muere Ramiro I, a consecuencia de las fiebres el 1 de enero de 850 en Oviedo. Sus restos fueron enterrados en el Panteón de Reyes de la Catedral de Oviedo.

BERMUDO I o VERMUDO I, rey de Asturias


BERMUDO I o VERMUDO I


Comienzo esta serie dedicada a los reyes de España con Bermudo I o Vermudo I de Asturias por ser considerado como ascendiente coronado como rey más remoto en el linaje que nos lleva hasta el actual Felipe VI. Lo cual hace que autores como García-Mercadal o García-Loygorri, consideren que la dinastía reinante en España sea la más antigua, solo superada por la japonesa.

Al parecer debió nacer en torno al año 740, era hijo de Fruela de Cantabria, hermano de Alfonso I el Católico, y de Nuña. Su hermano primogénito fue el rey asturiano Aurelio I, mientras que el fue destinado por su padre a tomar los hábitos y dedicarse a las letras. Al parecer los estudios religiosos los comenzó en la iglesia de San Vicente de Oviedo, tampoco sabemos a ciencia cierta cuando obtuvo el cargo de diácono, que le dió su sobrenombres. Poco tiempo tuvo para ejercer sus funciones en el mencionado cargo, pues a la muerte del rey Mauregato en el 788, los nobles del reino le eligieron como monarca, ya que el trono astur conservaba su carácter electivo. Según Menéndez Pidal, dos pudieron ser las razones para elegirle, una que los notables fueran reacios a nombrar a Alfonso II, por si este tomaba represalias por la muerte de su padre, y la segunda por considerarle fácil de manejar.

Con el propósito de tener sucesión contrajo matrimonio con Ursenda, aunque tras tener dos hijos: Ramiro y García se separó de ella guardando castidad por el resto de sus días.

Desde su ascenso al trono intentó por todos los medios mantener la paz interior entre sus inquietos nobles. Pero en lo que respecta a la situación en allende de sus fronteras, en el año 788 llegó al poder en al-Andalus el segundo hijo de Abd al-Rahman I, de nombre Hisham I, que decidió acabar con los reinos del norte de la península. Tras veinte años de tregua el ejército musulmán atacó el reino asturiano. Un ejército comandado por Ubayd Allah ibn Uthman atacó duramente Álava y la región de las Vardulias, mientras que Bermudo defendía Galicia de los ataques de otro ejercito mandado por Yusuf ibn Bujt. Tras unos éxitos parciales el ejército musulmán se dirigió hacia Astorga, pero a la altura de Villafranca del Bierzo, el ejército de Bermudo les salió al paso, sufriendo una grave derrota en la batalla de Burbia.

Impresionado por esta derrota, Bermudo mandó llamar a Alfonso II el Casto para que comandara los ejércitos, pero viendo sus propias limitaciones militares renunció a su cargo favoreciendo la elección de Alfonso II el Casto, el cual, como no podía ser de otra manera, acepto en encargo y el cargo. Corría el año 791, y Bermudo liberado del peso de la corona, regreso a sus antiguas ocupaciones, abandonando a su esposa. Permaneció fiel a Alfonso hasta el momento de su muerte. Posiblemente este hecho fue la causa por la que Alfonso nombrara su heredero al hijo de Bermudo, Ramiro. El cual reinaría con el nombre de Ramiro I.

Bermudo falleció en el 797 con 57 años de edad y sus restos descansan en el panteón de los reyes de la Catedral de la ciudad de Oviedo.

MAUREGATO, rey de Asturias


MAUREGATO rey de Asturias


Nacido en lugar y fecha desconocidos, era hijo natural de Alfonso I el Católico, desconociéndose quién era su madre, posiblemente una cautiva musulmana con la que su padre mantuvo relaciones después de quedar viudo. Es posible que de maurae captae (mora cautiva) proceda la etimología de su nombre, Mauregato. Desde su nacimiento debió ocupar puestos destacados en la corte de su padre, no sabiendo nada de los puestos que ocupó en la corte de su hermanastro Fruela I y posteriormente con Aurelio y Silo. Aunque no debía estar muy lejos, ya que a la muerte de Silo, fue proclamado rey. La crónica de Alfonso III, en la versión Ad Sebastinum, describe así su llegada al poder: "Muerto Silo, la reina Adosinda y todos los oficiales de palacio pusieron en el trono paterno a Alfonso, hijo de su hermano Fruela. Pero víctima del fraude de su tío Mauregato, hijo del Alfonso el Mayor, aunque nacido de una sierva, expulsado del reino se quedó entre los parientes de su madre en Álava". Parece evidente que Mauregato se aprovechó de la juventud de su sobrino,  aunque no parece que su advenimiento fuera violento, ya que el futuro Alfonso II el Casto logró huir y Adosinda aunque perdió gran parte de su influencia, no fue obligada a ingresar en el convento de San Juan de Pravia hasta el 26 de noviembre de 785. En este sentido hay que señalar que en opinión de algunos estudiosos es evidente que Mauregato contó con el apoyo de la corte del primer emir Omeya, Abd al-Rahman I, lo cual explicaría que su candidatura prevaleciera frente a la de Alfonso, a pesar de que en un principio partía con mucha desventaja por su condición de hijo bastardo.



Durante el tiempo que estuvo en el trono, desde el año 783 no tuvo ningún problema interno, produciéndose un gran avance en la administración y en la materia religiosa, ya que Mauregato influenciado por algunos de sus obispos y por Beato de Liébana, se negó a aceptar la llamada herejía adopcionista, separándose de la doctrina emitida por el arzobispo, Elipando de Toledo. Durante su reinado el culto al Apóstol Santiago se desarrolló profundamente, gracias a la composición del Himno Jacobeo, el cual está dedicado al monarca y que se convirtió años después, en un importante elemento dinamizador del ideal de Reconquista. Con respecto a los musulmanes, Mauregato mantuvo la política de paz de sus antecesores. Cara paz, pues tuvo que pagar importantes cantidades de dinero, además del ya conocido tributo de las cien doncellas, aunque éste último término hay muchos historiadores que lo tratan de leyenda, a pesar de que en la corte de Abd al-Rahman I eran muy valoradas las mujeres de piel y ojos claros.



Mauregato murió en Pravia por causas naturales, en el año 788, siendo sepultado en la iglesia de San Juan de Santianes de Pravia. Desconocemos si estuvo casado, aunque algunas fuentes afirman que su esposa se llamó Creusa, con la que al parecer tuvo un hijo llamado Hermenegildo. A su muerte los nobles eligieron a Bermudo I el Diácono, sobrino de Alfonso I, como su sucesor.

ALFONSO II, rey de Asturias


ALFONSO II rey de Asturias

Hijo de Fruela I y de Munia, se cree que nació alrededor del año 760 en Oviedo. En el 768, siendo un niño, murió asesinado su padre, ocupando el trono un primo de su padre, Aurelio, siendo enviado Alfonso al monasterio de San Julián de Samos, allí se educó. Años después reinando sus tíos Silo y Adosinda ésta era hermana de su padre Fruela I, fue llamado a la corte de Pravia, al morir su tío en el año 783, su tía y una parte de la nobleza le colocaron en el trono. Inmediatamente fue destronado por un hermanastro de Silo llamado Mauregato, que era hijo ilegítimo de Alfonso I, Alfonso se refugió en Álava con los parientes vascos de su madre. 



Después de cinco años de gobierno, muere Mauregato, siendo elegido Bermudo I (o Vermudo I), que era hermano de Aurelio, el cual tras tres años de reinado y una derrota en Burbia (León) ante los musulmanes, abdicó en Alfonso II. Alfonso fue ungido rey, hecho novedoso entre los reyes asturianos, el 14 de septiembre del 791. Muy pronto trasladó la capital a Oviedo, ya que estaba mejor protegida por los montes cercanos y en una posición más central que las anteriores capitales, Cangas de Onís y Pravia. Entre los años 794 y 795, Oviedo sufrió los ataques por el caudillo árabe Abd al-Malik, abandonado a su suerte, fue destruido y saqueado. En el año 794 al retirarse el ejército musulmán fueron derrotados en Lutos, no así en el año 795 en que estuvieron a punto de capturar a Alfonso II, no lográndolo a cambio de un gran botín. Pudo evitar, o mejor suavizar las aceifas realizadas por los musulmanes durante el verano, a las zonas extremas del reino, incursiones que eran de saqueo. El emir Hisham I las realizó en el 792 a Álava, en 794 a Álava y Asturias y en 795 a Asturias; su sucesor al-Hakam I en 796 a Cantabria, en 801 a Álava, en 816 a Álava; Abd al-Rahman II mando a sus huestes en 823 a Álava, en 825 otra vez a Álava y Galicia, en 838 a Galicia, en 825 a Álava y a Galicia. Asturias quedó en difícil situación, por lo que Alfonso II solicitó ayuda a Carlomagno, no solo para obtener ayuda militar, sino también para dar solución a la herejía adopcionista. Originada en la doctrina de Elipando, arzobispo de Toledo, amenazaba con extenderse a Asturias (y al reino franco) a pesar de la dura refutación del monje Beato de Liébana.  



Por estas fechas se creyó descubrir en Galicia el sepulcro del Apóstol Santiago, hacia el año 829 Teodomiro, obispo de Iría, creyó, tras examinar unas tumbas que le indicó un eremita llamado Pelayo, haber encontrado los restos de Santiago el Mayor en un lugar situado a una quincena de kilómetros al noreste de su sede. Teodomiro trasladó allí su sede y Alfonso II oficializó el descubrimiento al construir sobre los sepulcros un sencillo templo. La noticia se difundió rápidamente incluso más allá de los Pirineos, organizándose todavía en vida de este monarca la peregrinación peninsular, las primeras rutas del conocido “Camino de Santiago”.



No se casó nunca, a pesar de algunas afirmaciones de épocas posteriores que afirman que lo hizo con una princesa franca, Berta o Bertinalda, motivo por el cual se le dio el sobrenombre de "el Casto". Guiado por el deseo de vincular la monarquía asturiana con la visigoda (neogoticismo) acometió una importante reforma de su reino, principalmente las estructuras internas, dice la Crónica Albeldense: "Y todo el ceremonial de los godos, tal como había sido en Toledo, lo restauró por entero en Oviedo, tanto en la Iglesia como en el Palacio". Estas palabras sugieren el estrecho vínculo entre la monarquía asturiana y la visigoda, heredera la primera de la segunda. Un "neogoticismo" que se haría más complejo con Alfonso III, en la segunda mitad del siglo IX. Creó el Palatium, una corte inspirada en el Aula regia visigoda, con unos próceres o magnates, un mayordomo, un notario, un strator o caballerizo y uno o varios condes palaciegos. Al frente de cada una de las mandationes (divisiones territoriales) colocó un iudex o conde con atribuciones militares y judiciales. En cuanto a la justicia, aplicó el uso del Forum iudicum, variante del Liber iudiciorum visigodo. Por último fomentó la repoblación de sus dominios, fruto del crecimiento demográfico fue, por ejemplo, la fundación en 804 del primer obispado castellano libre, el de Valpuesta, para dar atención espiritual a los recién llegados. También Brañosera, en Palencia, obtuvo su carta puebla en 824.



En el año 798 saqueó Lisboa. En 801 u 802, tras una nueva expedición musulmana a Álava, fue destronado nuevamente, retirándose al monasterio de Abelania (quizá Ablaña, cerca de Oviedo, o Beleña, "Liébana"). Fue repuesto por el noble Teuda que le era fiel. Reconstruyó y engrandeció Oviedo, así edificó un palacio que incluía la Cámara Santa, con la catedral de San Salvador y junto a esta la iglesia-panteón real de Santa María del Rey Casto y la de San Juan Bautista (hoy San Pelayo), la iglesia de San Tirso, el monasterio de San Vicente. Todo este conjunto estaba rodeado por una muralla y fuera de ella,  la iglesia y residencia regia de San Julián de los Prados (Santullano), una de las muestras más importantes del arte prerrománico asturiano, y algo más apartadas, las de San Pedro de Nora y Santa María de Bendones.


En el 840, Alfonso II tuvo que reprimir la única sublevación interna, la de Mahmud, un andalusí que se había refugiado en tierras cristianas tras rebelarse contra Abd al-Rahman II en Mérida. Fue sitiado en un castillo y muerto. Muere Alfonso en el año 842, siendo enterrado en la iglesia de Santa María de Oviedo. Al no tener hijos le sucedió en el trono Ramiro I, que lo era de su antecesor Vermudo I, no sin que el conde Nepociano tratase de hacerse con la corona.

SILO, rey de Asturias


SILO rey de Asturias

Sexto rey de Asturias, aunque no sabemos lugar y fecha de nacimiento. Al parecer era hijo de una noble musulmana, aunque no sabemos a ciencia cierta quién era su padre. Lo que sí sabemos es que era noble, puesto que casó entre el año 768 y el 774 con la hija de Alfonso I, Adosinda, la cual era hermana de Fruela I. Según la crónica de Alfonso III en la versión Rotense, Silo casó con Adosinda a la muerte del rey Aurelio, para acceder al trono. Algunos historiadores le consideran un noble destacado en la corte de Fruela I, y posible participante en el asesinato de éste. Silo debió ser asociado al trono desde su matrimonio, en detrimento del sobrino de su esposa, Alfonso II el Casto, que se vió obligado a abandonar la corte. 


Silo ocupó el poder en el año 774 contando con sólidos apoyos entre la nobleza asturiana. Las relaciones con los musulmanes fueron mantener la paz iniciada por su antecesor, aunque las negociaciones con Abd al-Rahman I debieron ser más distendidas quizás por ser su madre musulmana. La causa de la inactividad musulmana puede que fuera debida a que el reinado de Silo coincidiera con la intervención de Carlomagno en España en 778, en la que no pudo mantener el asedio a la ciudad de Zaragoza y se tuvo que retirar por Roncesvalles, donde sufrió una gran derrota, y la subsiguiente campaña de Abderramán I en 781 al valle del Ebro en venganza contra los que habían propiciado la invasión franca.

Poco tiempo después de alzarse con la corona, en el año 779, tuvo que afrontar una sublevación de algunos nobles gallegos, los cuales apoyaban a Alfonso; la sublevación pudo ser controlada rápidamente en el monte Cuperio o Cebrero. Al hacerse patente la imposibilidad de tener descendencia, Adosinda convenció a Silo para que asociara el trono a su sobrino y evitar así nuevos enfrentamientos, instalando a su vez, por el mismo motivo, la corte en Pravia, concretamente en Santianes.



Durante su reinado se construyó el monasterio de San Juan Evangelista en Pravia, donde se depositaron los restos de Santa Eulalia u Olalla, recogidos en Mérida por el propio monarca. Durante esta época, más exactamente en el año 776 Beato de Liébana, consejero de la reina, concluyó su Traductus de Apocalypsi, obra de gran interés material e histórico. Y por último debemos añadir que se conserva un importante documento diplomático del reino astur, el más antiguo conocido hasta la fecha, conocido como Diploma del rey Silo, escrito en cursiva visigoda y fechado el 23 de agosto del 775, donde el monarca hacía donación a unos clérigos de un lugar denominado Lucis, situado entre los ríos Sube y Marsona y entre el riachuelo Alesancia y el lugar de Mera, en la actual provincia de Lugo, para que edificaran un monasterio. 



Silo murió en el año 783, al parecer por causas naturales. Su muerte abrió un periodo de crisis en la monarquía, ya que tras la proclamación en el palacio de Alfonso II, Mauregato, hijo natural de Alfonso I, usurpó el poder

Después de su defunción, el cadáver del rey Silo recibió sepultura en la iglesia de San Juan de Santianes de Pravia, en la que aún se conserva la tumba en la que se supone que yacen los restos del rey y los de su esposa, la reina Adosinda, que fue inhumada en el mismo templo.

AURELIO, rey de Asturias


AURELIO I de Asturias

Tampoco tenemos conocimiento del lugar y la fecha de nacimiento de este quinto rey de Asturias. Era el hijo primogénito del conde Fruela, hermano de Alfonso I, y de su esposa Nuña. A pesar de los pocos datos que tenemos, parece ser que fue unos de los nobles que estaban descontentos con Fruela I, apoyando la causa de Vimarano, y tras la ejecución de éste por parte de Fruela I, fue uno de los que se colocaron en cabeza de los nobles que llevaron a cabo el asesinato del mencionado monarca en el año 768, lo cual nos explica que en la posterior elección, fue coronado en una capilla de la actual Sama de Langreo, fuera elegido para ocupar el trono asturiano sin oposición y que el futuro Alfonso II el Casto tuviera que poner tierra por medio, junto a su madre, a las Vardulias. 



Durante su corto reinado, duró solamente seis años, se detecta un cambio de actitud con respecto a los musulmanes, iniciando negociaciones con la corte de Abd al-Rahman I, con el fin de obtener la paz entre ambos reinos; pero el primer emir Omeya no era un negociador fácil, y Aurelio debió comprar la paz a un precio muy elevado con el pago, tanto en moneda como en especie, teniendo que entregar un gran número de doncellas, que posiblemente habría dado origen al topónimo de la localidad de El Entrego. A ese alto costo logró mantener la paz exterior, pero no se puede decir lo mismo del interior de su reino, en el se produjo una sublevación de los siervos, no habiendo documentación referente a las causas; si sabemos que fue de extrema violencia y que, a pesar de las dificultades, los siervos fueron aplazados y regresaron a sus labores.



No tenemos noticias de si Aurelio contrajo matrimonio, aunque parece apuntar a que permaneció soltero, ya que en ninguna crónica asturiana se nombra a ninguno de sus descendientes. Todo su reinado transcurrió en Cangas de Onís, falleciendo, en el año 774, en el concejo asturiano de San Martín del Rey Aurelio, municipio que entonces formaba parte de Langreo y donde al parecer tenía su principal residencia, haciendo por lo tanto de capital del Reino de Asturias, al parecer por causas naturales. Fue sucedido por Silo, que era el marido de su prima Adosinda. No está claro el lugar donde fueron depositados sus restos, las Crónicas asturianas optan por la iglesia de San Martín del rey Aurelio, pero la Primera Crónica General, escrita durante el reinado de Alfonso X el Sabio, lo sitúan en el municipio de Cangas de Onís. No obstante lo anterior, el historiador Esteban de Garibay señaló que el rey Aurelio estaba sepultado, junto con su padre, Fruela de Cantabria, en la actualmente desaparecida iglesia de San Miguel de Yanguas, municipio situado en la provincia de Soria.

lunes, 27 de febrero de 2017

FRUELA I, de Asturias


FRUELA I de Asturias

Llamado el Hombre de Hierro, era hijo del monarca Alfonso I y de su esposa Ermesinda, nace en el año 722. Descrito en la crónica Rotense de tiempos de Alfonso III, como "(…)un varón de ánimo muy recio" y en la Crónica Albeldense, de la misma época, como hombre de "(…)condición áspera". Apenas disponemos de datos sobre los primeros años de su vida. Sucedió a su padre en el trono como cuarto rey de Asturias, a pesar de que en esos momentos la corona seguía siendo de carácter electivo, contando con el favor de los nobles. Cuando llegó al poder se encontró una situación muy distinta a la de su padre; poco antes de la muerte de Alfonso I, había llegado a Córdoba Abd al-Rahman I, el cual había calmado la situación social y política de al-Andalus, lo que afectó en gran manera a los cristianos, que veían como disminuían sus posibilidades ante sus enemigos, que estaban cada vez mas unidos y más poderosos. 



Numerosos fueron los enfrentamientos que sostuvo con el primer Omeya, destacando la gran victoria obtenida en Galicia, concretamente en Pontuvio, posiblemente la actual Pontedeume o la localidad de Pontobio. Pero no fueron solamente los problemas del exterior los que marcaron los once años de reinado de Fruela, sino los del interior. Tuvo que hacer frente a una sublevación de los vascones, en el tercer año de su reinado, que pretendían sacudirse el yugo de la monarquía asturiana, con escaso éxito. También lo intentaron algunos pueblos galaicos, aunque Fruela supo frenar sus aspiraciones de manera muy dura, pues devastó todas sus tierras.



Hubo un grupo de nobles que, contrariados por algunas de sus decisiones y por la extrema dureza de su carácter, optaron por formar una oposición en torno a su hermano Vimarano. Fruela ante estos hechos, decidió cortar por lo sano y asesinar personalmente a su hermano el año 768. Tampoco contó con el apoyo del clero, ya que tomó medidas severas contra la simonía y prohibió el matrimonio de los clérigos.



Casó en el 760 con una joven noble alavesa llamada Munnia, con la que tuvo un hijo, Alfonso y una hija, de la que no sabemos el nombre, pero sí que casó con Neopociano. Murió asesinado en Cangas de Onís en el año 768  a manos de la nobleza, que decidieron proclamar como nuevo rey a su primo Aurelio. Fundó diversos monasterios de la Orden de San Benito, entre ellos el de San Vicente de Oviedo, considerado como el origen de la ciudad de Oviedo. Sus restos mortales y los de su mujer fueron depositados en este monasterio.

domingo, 26 de febrero de 2017

Alfonso I, rey de Asturias


ALFONSO I de Asturias

Nacido en lugar desconocido hacia el año 693, era hijo de don Pedro, duque de Cantabria. Aunque no disponemos de datos de sus primeros años de vida, suponemos que debido a la condición de su padre, en su educación la formación militar debió ser importante. Instalado en la corte de Don Pelayo, casó con Ermesinda hija de éste. A finales del reinado de Don Pelayo, heredó el título de duque de Cantabria. Durante estos años y en los breves dos años que duró el reinado de Favila, fue un personaje destacado en la corte. De su matrimonio con Ermesinda nacieron tres hijos: Fruela, que gobernaría después como Fruela I, Vimarano, y Adosina, la cual contrajo matrimonio con Silo, que también ostentó la corona asturiana. Tras el fallecimiento de su esposa mantuvo relaciones con una cautiva de origen musulmán, con la que tuvo un hijo varón, que recibió el nombre de Mauregato, el cual también fue rey de Asturias.



En la crónica de Alfonso III, se relata la llegada al trono de Alfonso I, de esta manera: "Tras la
muerte de Favila le sucedió en el trono Alfonso, varón de gran valor, hijo del duque Pedro, descendiente del linaje de los reyes Leovigildo y Recaredo; en tiempos de Egica y de Witiza fue jefe del ejército. Este con gracia divina, tomó el cetro del reino". Aunque según Menéndez Pidal, es improbable que Alfonso I fuera el jefe del ejército en tiempos de Egica. Inicia pues su reinado en el año 739 e inmediatamente tuvo que hacer frente a las tropas de Uqba ibn al-Hayyay, valí de al-Andalus, consiguiendo la victoria. Victoria que trajo consigo la consolidación de su poder.



Alfonso I aprovecho la debilidad de los últimos valíes, para iniciar una serie de campañas militares encaminadas a ampliar sus territorios. Tras conquistar Lugo, A Coruña y Tuy, decidió continuar hacia el valle del Duero, logrando apoderarse de Ledesma, Salamanca, Zamora, Ávila, Astorga, León, Simancas, Saldaña, Amaya, Segovia, Osma, Sepúlveda, Arganza, Oca, Miranda, Revenga, Carbonárica, Abeica, Cenicero y Alesanco. Consciente de que la amplitud de los territorios conquistados tenían una difícil repoblación y defensa, optó por trasladar a los habitantes de los territorios conquistados hacia su reino, aumentando la escasa población de Asturias y dejando una extensa zona a orillas de Duero desérticas. Gracias a esta política, repobló Liébana, Trasmiera, Sopuerta. Carranza y la zona de las Bardulias, núcleo originario del futuro Condado de Castilla, que comprendía los valles septentrionales y orientales de la actual provincia de Burgos.



Debido a la crisis existentes en al-Andalus, Alfonso I no tuvo que preocuparse de las acciones que pudiera emprender Yusuf al-Fihri, último valí. Cuando Yusuf pudo solucionar sus problemas en el 755 reunió un ejército, aunque según todos los cronistas, sin ningún resultado.



Alfonso I murió en el año 757, por causas naturales, sus restos mortales fueron depositados en el convento de Santa María junto a los de su esposa. Una leyenda que aparece en las crónicas del siglo IX afirma que tras el fallecimiento del monarca, "en el silencio de la noche cerrada, y los guardias velaban con toda diligencia su cuerpo, súbitamente se oyó en el aire por todos los que velaban la voz de los ángeles que cantaban: 'he aquí cómo desaparece el justo, y nadie repara en ello; y los varones justos desaparecen, y nadie se da cuenta en su corazón. De la presencia de la iniquidad ha sido apartado el justo; en la paz estará su sepultura".

sábado, 25 de febrero de 2017

Favila, rey de Asturias


FAVILA o FAFILA, rey de Asturias


Favila fue hijo de Don Pelayo y de su esposa, la reina Gaudiosa, no sabiéndose a ciencia cierta dónde y en qué fecha nació, ya que apenas se conservan datos de su reinado debido a la brevedad del mismo; aunque sabemos, a ciencia cierta, de su existencia por ser nombrado tanto por las fuentes árabes como por las cristianas, en sus crónicas; lo cual, a su vez, le da un carácter especulativo.

Recibió su nombre de su abuelo, padre de don Pelayo, el cual le asoció al trono en fechas muy tempranas, a pesar de que la monarquía asturiana, al igual que la visigoda, tuvo en un principio un carácter electivo, pese a que estuvo en manos de una familia. No obstante, Favila fue proclamado rey por la nobleza asturiana a la muerte de su padre, Pelayo, en el año 737, siendo así el segundo rey de la monarquía asturiana.

Apenas han quedado testimonios de sus acciones, aunque durante los primeros meses, posiblemente, se dedicó a consolidar su posición en los territorios del reino, con el propósito de emprender nuevas campañas contra los musulmanes, aunque nada indica que emprendiera alguna acción.


Se sabe que estuvo casado con Froileuba, aunque tampoco se sabe nada de ella, con la que tuvo dos

hijos, pero de los que tampoco se sabe nada, debido a la prematura muerte de su padre. Es posible que su hija Favinia, casara con el duque Luitfred III de Suevena, pero este hecho tampoco puede ser confirmado.

Como veíamos en el artículo de don Pelayo, el estandarte que le acompañó durante la batalla de Covadonga fue la Cruz de la Victoria, pues sabemos que Favila mandó construir en las cercanías de Cangas de Onís la iglesia de Santa Cruz, en honor a dicha cruz. Dicha iglesia, consagrada por el obispo Asterio en el año 737, tiene el honor de conservar los restos del rey Favila y de su esposa.

Según indican las crónicas, en el año 739, estaba cazando por los montes asturianos, cuando se vió sorprendido por un oso, imprudentemente intentó acometerle armado solamente con un cuchillo, pereciendo en el intento; aunque hay quienes lo relatan como una prueba de virilidad. Pero una vez más las noticia son contradictorias y algunos autores sostienen que fue asesinado por la nobleza, que se encontraba descontenta por algunas decisiones de Favila, acabando así con su mandato y eligiendo a un nuevo monarca.  




Don Pelayo, rey de Asturias


DON PELAYO Rey de Asturias


Existe una gran confusión sobre el nacimiento de Don Pelayo, ya que se mezclan leyendas y mitos con datos históricos. Pese a todo la opinión que ha gozado de más credibilidad entre los historiadores medievalistas, es que era de la estirpe visigoda como hijo Favila duque de Cantabria, familiar de Rodrigo, en cuya corte fue conde de los espartarios o guardia real, él y su grupo familiar estaban muy arraigados en la sociedad indígena, llegando a implantar una jefatura vitalicia que acabó por convertirse en hereditaria y dio origen a la monarquía astur.

Pero no debemos buscar en los años anteriores para poder seguí con la biografía de éste puntal de la historia de España: El último rey visigodo de la península ibérica fue don Rodrigo, que alcanzó el poder en el año 710 a la muerte de Witiza, a pesar de haber nombrado éste a su hijo Akhila. Esto dio lugar a una guerra civil. Mientras Rodrigo y Akhila peleaban en el norte de la península para defender sus derechos, el conde Julián, gobernador de Ceuta, y el obispo Oppas, pactaron con Musa ibn Nusayr una alianza para deponer a Rodrigo. Tariq desembarcó en Gibraltar con un importante ejército. Rodrigo dirigió a su ejército a plantarles batalla, la batalla de Guadalete tuvo lugar entre el 19 y el 26 de julio del 711, siendo Rodrigo derrotado.



Aquí es donde aparece Pelayo, que se había refugiado en el norte de la cordillera Cantábrica y de los Pirineos, sectores que apenas habían sufrido la influencia de romanos y visigodos. La mayoría de los historiadores admiten que entre el 716 y el 718, Pelayo fue proclamado rey de Asturias en algún lugar entre Cangas de Onís y Covadonga, en un principio contó con escasas fuerzas con que poder hacer frente a Musa ibn Nusayr y Tariq, por lo que optó por pequeñas escaramuzas ante las razzias musulmanas por el territorio. La idea de los dirigentes musulmanes de extender el Islam por Europa a través de la Galia, alivió la presión sobre don Pelayo y sus huestes, permitiéndoles infligir pequeñas derrotas a algunos destacamentos musulmanes, como la que se produce entre los años 717 a 722, cuando logran derrotar a una expedición enviada por Al-Hor y mandada por Alkama en Covadonga.




La referencia más antigua sobre la batalla de Covadonga se encuentra en la crónica de Alfonso III. La batalla de Covadonga no fue la terrible batalla de las crónicas cristianas, no es verosímil que con los pocos hombres con que contaba Pelayo, pudieran infligir la derrota que la crónica de Alfonso III nos relata. El motivo de esta crónica posiblemente se deba a la necesidad de dar una actitud heroica a estos primeros combates contra los musulmanes. Covadonga se convierte así en un símbolo mítico de la resistencia de los cristianos frente a los musulmanes, un ejemplo de ello es la leyenda de la Cruz de la Victoria que pasó de ser una simple cruz de madera que Pelayo usó como estandarte en Covadonga, a convertirse en el símbolo de Asturias después de que Alfonso III la recubriese de oro y piedras preciosas, y la convirtiera en poco más que un elemento de culto y sagrado dada su supuesta bendición divina.  En estos momentos, Pelayo, estableció su campamento o quizás la capital de su reino, de forma fija en Cangas de Onís.




Pelayo fue aglutinando en su reducto de Cangas a todos los cristianos de las tierras vecinas, convirtiendo el primitivo puñado de montañeses en una numerosa hueste, que ya se atrevía a hacer incursiones en los territorios medio abandonados por los musulmanes al otro lado de las montañas asturianas. 

Tras diecinueve años de reinado, en el 737 muere Pelayo, dejando de su matrimonio con Gaudiosa dos hijos, Favila, que le sucedería en el trono, y Ermesinda. Pelayo fue enterrado en la iglesia de Santa Eulalia de Abamia, en Cangas de Onís.

JOSÉ MARÍA AZNAR LÓPEZ

Nacido en Madrid el 25 de febrero de 1953, procedente de una familia de origen navarro, el abuelo Manuel Aznar Zubigaray, fue embajador d...